Páginas vistas en total

sábado, 12 de enero de 2008

El problema de las minas antipersonales


¿Qué son las minas ? Una mina es una arma que, normalmente enterrada o escondida, explota por el contacto o la presión ejercida por algún objeto, animal o persona.

¿Qué son las minas antipersonales? Las minas antipersonales, uno de los tipos de minas más desarrollados en los últimos años, explotan por la presión de un peso muy pequeño. Así cualquier persona, incluyendo niños, puede convertirse en su víctima.

¿Cuántas minas hay en el mundo? Hay más de 110 millones de minas sembradas y listas para explotar en 64 países y 100 millones más permanecen almacenadas. Asia y África son los continentes más perjudicados por la plaga de las minas. Por ejemplo, en Angola y Camboya hay más minas que habitantes. En Kuwait hay 280 minas por km cuadrado. Una situación similar, aunque en menor medida, se vive en América Central y del Sur. En Europa, tras 5 años de guerra en los Balcanes, Croacia y Bosnia-Herzegovina han quedado seriamente afectadas.

¿Cuántas minas se producen? Unas 100 empresas en 50 países producen semanalmente 50.000 minas. Es decir, cada minuto 5 nuevas minas amenazan la paz en nuestro planeta. Existen más de 340 modelos diferentes de minas antipersonales. Actualmente se diferencia entre minas bobas y minas inteligentes o entre minas detectables o no detectables. Sin embargo, todas las minas tienen los mismos efectos.

¿Cuánto cuestan ? Su precio es variable, desde 250 pesetas ( €1,50) las más baratas hasta 30.000 (€180) las más caras, aunque la mayoría de ellas se pueden comprar por precios muy asequibles, como 800 pesetas (€4,80).

¿Por qué se utilizan? Más que matar, las minas antipersonales están pensadas para herir o mutilar provocando así un grave perjuicio económico, sanitario y sobretodo humano.

¿Cuáles son las principales víctimas? El 80% de las víctimas lo constituye población civil, especialmente niños y mujeres. Las minas no diferencian entre soldados y civiles, entre tiempo de paz y tiempo de guerra. Además, su fácil disposición en el terreno y el hecho de que permanezcan activas aún muchos años después de terminarse el conflicto bélico, las convierten en una auténtica pesadilla para las poblaciones que viven en zonas que han sido o son escenario de confrontaciones armadas. En Camboya, por ejemplo, las minas han matado y mutilado a más personas en 3 años de paz que en 15 años de guerra civil.

Efecto sobre las personas. Según estimaciones de diversas organizaciones, las minas producen en todo el mundo cerca de 1.400 muertes y 780 mutilaciones al mes. La mayoría de las personas que sobreviven a la explosión de una mina quedan traumáticamente mutiladas, perdiendo brazos y piernas. En países como Angola o Camboya, se calcula que de cada 200 personas 1 ha sufrido una amputación.

Consecuencias sociales y económicas. Las minas hipotecan el futuro de muchos países porque se colocan fundamentalmente en los centros de abastecimiento, de producción, en vías de comunicación, campos de cultivo... En la mayoría de estos países, donde las personas viven del trabajo en el campo y con Estados que no ofrecen una cobertura sanitaria adecuada, las minas suponen un auténtico descalabro social, un aumento de las situaciones de hambre y miseria y un incremento del número de refugiados y deplazados, que a su vez alimenta y contribuye a crear nuevos focos de tensión.

¿Qué es el desminado?

Consiste en localizar y desactivar las minas. Es una tarea costosa económicamente - el proceso de neutralizar una mina puede costar entre 35.000 (€210) y 120.000 pesetas (€720) -, en tiempo (desminar una superficie equivalente a un campo de fútbol, que se siembra de minas en una hora, supone 3 meses de trabajo) y en vidas humanas (por cada 5.000 minas neutralizadas 1 persona muere y 2 quedan heridas).

¿Qué hacen los gobiernos?

La Convención sobre Armas Inhumanas, que entró en vigor en 1983, establece mecanismos para limitar el impacto de las minas. Revisada en 1995 y 1996, la Convención ha tenido escasos resultados, por la poca ambición de sus planteamientos y por el alcance reducido de la misma, ya que tan sólo 51 países la han ratificado. A pesar de las resoluciones oficiales (Parlamento Europeo, Naciones Unidas) y las peticiones de muchísimas ONG de todo el mundo, son pocos los países que han optado por dejar de producir minas antipersonales (Bélgica, Canadá, Filipinas, Francia y Suiza).

¿Cuál es la situación en el Estado Español?

Hay varias empresas españolas (según datos del anuario de Industrias Españolas de Defensa: Bressel, Explosivos Alaveses, Explosivos de Burgos, Fabricaciones Extremeñas y Unión Española de Explosivos) implicadas en la fabricación de minas. El Gobierno Español aprobó en 1994 una moratoria a la exportación de minas antipersonales que se revisa anualmente, pero puede seguir produciendo, almacenando e incluso vendiendo minas a países que cumplan ciertos requisitos establecidos en la Convención de Armas Inhumanas. En cualquier caso, el secretismo oficial que envuelve el comercio de armas en España impide conocer la situación real.

http://www.colombiasinminas.org/

http://www.icbl.org/

http://www.noruega.es/policy/security/mines/mines.htm

2 comentarios:

Hannah dijo...

¡Espeluznante!. Y los gobiernos inoperantes y las fábricas siguen fabricando muerte. La industria de la guerra mueve grandes capitales y al parecer eso es lo único que les importa a algunos, incluidos gobiernos.
Cuanto más lo divulguemos y mayor presión hagamos mejor. ¿Me permites que te "robe un pedazo de texto de esta entrada, citando todos los créditos?
Soy Carmen Moreno Martín, alias Hannah,
de http://serrizomatico.blogia.com
e-mail: cmormartin@telefonica.net
No lo publicaré hasta recibir tu permiso. Gracias

cabernera dijo...

Sin problema. Puedes publicarlo. Esa es la misión de blogs como este: divulgar la información para que no quede que los ciudadanos pasamos de estas cosas.