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sábado, 29 de diciembre de 2007

Vidas minadas


Las minas terrestres antipersona son artefactos explosivos diseñados para herir o matar a personas. En sus inicios fueron empleadas para evitar la desactivación de las minas antitanque y para proteger determinadas zonas estratégicas. Pero se hicieron tan populares, que su uso y producción se generalizaron en todo tipo de conflictos.Una variedad son las bombas de racimo, que al abrirse dispersan una gran cantidad de pequeñas bombas, muchas de las cuales no estallan en el acto.
Arrojadas desde el aire o sembradas sin control, las minas antipersonal pueden permanecer activas indefinidamente. Como su sembrado generalmente no se realiza de manera controlada, no siempre hay información de la cantidad de minas que hay diseminadas ni las áreas minadas, lo cual hace muy compleja y cara la limpieza de las zonas minadas (localizar y destruir cada mina tiene un coste medio de unos 770 euros).Cuando estallan, no distinguen entre civiles o combatientes, niños o trabajadores humanitarios, lo cual hace que provoquen un gran daño en la recuperación posbélica para el futuro desarrollo económico de los países.
Las minas antipersonal están expresamente prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH), cuya misión es reducir al máximo el sufrimiento humano, limitando el tipo y el uso de las armas en un conflicto para evitar sufrimientos innecesarios, proteger a la población civil, a los prisioneros de guerra y a los combatientes heridos.

Para saber más : http://www.vidasminadas.com/castellano/pagina1.htm

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Generaciones en riesgo


Gran parte de las más de 500 mil personas muertas por armas de fuego en el mundo todos los años son niños, adolescentes y jóvenes víctimas del crimen organizado, de confrontaciones entre pandillas o de acciones de la policía.

El crecimiento de grupos armados organizados y el aumento progresivo del número de víctimas en la franja de edad de los 15 a los 25 años preocupan comunidades, especialistas y gobiernos del mundo entero.

La mayoría de los niños, adolescentes y jóvenes compilados por las estadísticas de homicidios en ciudades violentas son pobres o miembros de grupos socialmente excluidos, para quien las oportunidades de recreación, educación y empleo son escasas o inexistentes. La acción de las autoridades muchas veces se resume a represión violenta y confinamiento en instituciones que no reeducan, sin dar atención a los traumas psicológicos, sin involucrar a las familias, sin reconocer que son sujetos de derechos.

Los principales desafíos son equilibrar programas de prevención y acciones de represión; rescatar y reintegrar a los chicos y chicas involucrados en la criminalidad; evitar la banalización de la violencia y luchar por los derechos humanos, especialmente por la garantía de los derechos básicos del niño y el adolescente.

En 2005, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) divulgó un comunicado diciendo que las políticas públicas y los programas de prevención para jóvenes involucrados en violencia armada deberían ser vistos “bajo la perspectiva de la seguridad pública y no bajo la óptica de la represión”.

Más que víctimas o agresores, estos jóvenes son los principales atingidos por un contexto social, económico y político que incluye prejuicios de color, raza y clase, falta de atención e inversión del poder público, desigualdad de oportunidades, entre otros factores.

La expresión “Niños y Jóvenes en Violencia Armada Organizada”, cuya sigla en inglés es ‘COAV’, ha sido empleada en los últimos años por especialistas de diversos países que buscan comprender mejor el fenómeno, además de indicar alternativas para resolverlo.

Las soluciones pasan por la creación de políticas públicas de prevención, que aborden tanto las causas cuanto las consecuencias del problema; acciones específicas para limitar la circulación de armas de fuego y proyectos que estimulen una cultura de paz.

Lo invitamos a reflexionar sobre estos temas, participar y proponer debates, colaborar con sus propuestas y cuestionamientos, pues creemos que juntos podemos avanzar tanto en el plano de las ideas cuanto de las acciones, en el camino de la construcción de comunidades seguras.

lunes, 24 de diciembre de 2007

18.000 armas para la paz en Colombia


Artículo publicado por El País el pasado día 15 de diciembre.
Colombia vivió ayer un gran día de reconciliación. La fundición de más de 18.000 armas entregadas tras el proceso de desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) fue la guinda de un proceso de paz que terminó el año pasado. La cita fue en la Siderúrgica Nacional, en la ciudad de Sogamoso, al norte de Bogotá.
Las 25 toneladas de metal en que quedaron convertidas las armas serán trasformadas en esculturas que honrarán la memoria de las víctimas de los paramilitares. El dinero recaudado irá al fondo de reparación.
Frente a frente estuvieron víctimas y verdugos. Las primeros, apretaron los dientes y contuvieron las lágrimas para no llorar; los segundos, pidieron perdón y que no los excluyeran. “Ya nunca más volverán a hacer daño a la humanidad”, comentó un periodista local que hizo de maestro de ceremonias, cuando fusiles, ametralladoras y revólveres desaparecieron en el enorme horno eléctrico. La mayoría, fusiles A-K 47, llegaron a Colombia después de ser usadas en los conflictos de Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
“Hay que inclinar la cabeza de vergüenza. Con estas armas se ha profanado la tierra, el conocimiento, la sabiduría, la vida”, señaló el líder indígena Orlando Gaitán, quien viajó desde las selvas del sur para ser testigo de este momento.
Aunque inicialmente se pensó que algunos de los fusiles podían ser usados por el Ejército, finalmente se desechó la idea porque las armas que se utilizaron para crímenes atroces contra los colombianos no podían pasar a las manos de las fuerzas públicas.
El acto estuvo presidido por José Miguel Insulza, secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que participó como observador en el proceso de desmovilización de los paras, y uno de los que más insistió en la fundición del armamento.
Eduardo Pizarro, jefe de la Comisión de Víctimas, recordó que “un arma menos, son muchas vidas más”.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Japón revisará su ley de armas

TOKYO (AFP) - Japón va a revisar sus leyes sobre control de armas después del tiroteo de la semana pasada en un club deportivo al oeste del país, según declaraciones del Primer Ministro Yasuo Fukuda.
Un hombre abrió fuego el viernes por la noche en un gimnasio privado en Sasebo, en el oeste de Japón, matando a dos personas e hiriendo otras seis. “Sea cual sea el motivo, no debemos permitir que un crimen tal vuelva a ocurrir”, dijo Fukuda a la prensa. “Debe haber algún problema en el uso o en la manera de controla el uso de armas. Debemos reconsiderarlo con detalle”.
El pistolero, Masayoshi Magote, un desempleado de 37 años, disparó diez veces y después tomó como rehenes diez personas antes de huir y posteriormente suicidarse. Las víctimas, un instructor de natación de 26 años y un pescador de 36 años, eran ambos amigos suyos de infancia. El asesino, que tenía permiso para 3 escopetas de caza, tenía en casa 2.500 cartuchos, tres veces más de lo permitido a un cazador.
“Necesitamos reviser este caso”, dijo el jefe de Gabinete, Nobutaka Machimura en una rueda de prensa. “La gente dice que el control de armas en Japón es el más severo del mundo; a pesar de ello consideramos que de ahora en adelante tendrá que ser más estricto.” La ley sólo permite tener sus propias armas a la policia, a los cazadores con licencia y a algunos deportistas. Sin embargo 300.000 rifles están registrados en todo el país.
Japón ha sufrido 54 crímenes con arma de fuego desde enero hasta noviembre, con el resultado de 30 muertes y heridos. En el mismo período, el año pasado se registraron 44 tiroteos. El Parlamento japonés revisó en noviembre las leyes de control sobre armas de fuego, con castigos más severos contra delincuentes por posesión o uso de armas, después de sufrir varios tiroteos provocado por el crimen organizado.
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martes, 18 de diciembre de 2007

El uso de armas en los Territorios Ocupados




Este es un informe de B’tselem, publicado en su página web. B´tselem es el Centro de Información Israelí sobre los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados.
“Desde el inicio de la Intifada, el 29 de septiembre del 2000, hasta el 31 de diciembre de 2006, han muerto 3.944 palestinos en los territorios ocupados por Israel. Entre ellos 809 menores de edad (menores de 18 años). Por lo menos 1.915 de los fallecidos no participaban en combate alguno cuando fueron alcanzados; otros 210 fueron ejecutados como blancos directos seleccionados. Varios millares fueron heridos.
Desde 1967, Israel controla Cisjordania (incluyendo Jerusalén este) y la Franja de Gaza. Como ocupante, Israel tiene la obligación de actuar en estos territorios respetando el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Según estas normas internacionales, el uso de la fuerza contra civiles, por parte de Israel, debe limitarse a acciones de mantenimiento del orden, parecido a como actuaría la policía con los ciudadanos israelíes dentro de sus fronteras.
Hasta el inicio de la Intifada al-Aqsa, que empezó en septiembre del 2000, las normas sobre el uso de armas de fuego en los territorios ocupados, se limitaban al mantenimiento del orden y conforme a las leyes penales del Estado de Israel. El uso de fuego real estaba autorizado en tres casos: en primer lugar cuando estaban en una situación en la que peligraba su vida (definido como “real amenaza de perder la vida o de herida grave”). En este caso el disparo a matar estaba autorizado pero solo en el caso de no tener otra opción contra una amenaza. En segundo lugar, el disparo a matar estaba autorizado en disturbios violentos, después de haber utilizado otros medios como balas de goma, granadas ofensivas o gases lacrimógenos y que estos medios no fueran suficientes. En tercer lugar, se podía hacer fuego real cuando había que detener a alguien, pero en este caso podían disparar a las piernas del sospechoso si en este momento estaba cometiendo un crimen grave, y que no hubiera peligro de herir a otros viandantes. A pesar de la existencia de estas normas, ha habido a lo largo de estos años muchos casos de militares israelíes que han matado y herido palestinos inocentes. El motivo principal ha sido el uso indiscriminado de disparos letales en situaciones que no significaban amenaza de muerte para los soldados ni para civiles. Otro motivo ha sido que Israel no ha adquirido material antidisturbios para dispersar manifestaciones violentas, lo que habría reducido drásticamente el número de bajas palestinas.
Israel ha definido la violencia que ha tenido lugar durante la Intifada al-Aqsa como un conflicto armado, en otras palabras, como una guerra. Esta definición ignora la realidad de los Territorios Ocupados donde una parte importante del de la actividad del ejército israelí – dispersar manifestantes, arrestos, restricción de libertad de movimiento – son actividades policiales y de mantenimiento del orden público, y que estaba definido como tal antes de la Intimada. El cambio de definición justificó ostensiblemente cambios en el reglamento sobre el uso de armas de fuego.
Contrariamente a las prácticas anteriores a la Intifada al-Aqsa, el ejército israelí no ha entregado a los soldados el folleto de instrucciones sobre el uso de sus armas de fuego. Sin embargo, según los testimonios de soldados a B´Tselem y de informaciones publicadas en los medios de comunicación, hay muchos ejemplos de cambios en el Reglamento que amplia sustancialmente las situaciones en las que los soldados pueden disparar sus armas. Entre estos ejemplos está la ampliación del término “amenaza de muerte” a casos que no lo eran antes, como el lanzamiento de piedras. Se puede disparar sin previo aviso sobre cualquier palestino que lleve un arma. Los soldados pueden disparar para hacer efectivo toque de queda. Deben igualmente abrir fuego cuando cualquier palestino penetre una zona considerada como “zona peligrosa” como la valla que rodea la Franja de Gaza; el ejército tiene autorizado asesinar palestinos sospechosos de haber atentado contra israelíes. Además de todo esto, pueden usar munición capaz de matar en un radio de acción muy grande. Esta munición va desde bombas de centenares de kilos lanzadas desde aviones, hasta proyectiles compuesto de dardos disparados desde tanques.
Estos cambios en las instrucciones recibidas por los soldados han supuesto la muerte de centenares de palestinos que no tomaban parte en combates. Estas muertes violan el Derecho Internacional Humanitario en su aplicación a un territorio ocupado..
Cuando existen combates en un territorio ocupado, el ejército de ocupación no sólo debe cumplir con las reglas del Derecho Internacional Humanitario, sino también las leyes de la guerra. En este caso el ejército de ocupación puede iniciar ataques sobre personas que tomas parte en las hostilidades, pero con unos límites. Estos límites son de proteger en la medida de sus posibilidades la vida de los civiles que no toman parte en los combates. Las leyes de la guerra establecen dos principios: el de distinción y el de proporcionalidad.
El principio de distinción requiere que los ataques se dirijan a personas que toman partes en las hostilidades y a los objetos que son utilizados con fines militares. Con el fin de cumplir con este principio, las leyes internacionales prohíben que se ataque lugares que no sean un blanco específicamente militar, así como el uso de armamento incapaz de distinguir con suficiente precisión los combatientes de los civiles. El hecho que hayan combatientes entre la población civil no exime de la responsabilidad de protección a los civiles; de la misma manera, si una de las partes no cumple esta regla no autoriza la otra a hacer lo mismo.
El principio de proporcionalidad prohíbe el ataque de un objetivo legítimo si los daños a la población civil va a ser superior a la ventaja militar de dicho ataque.
La aplicación de estos principios por parte de los militares israelíes cuando actúan en zonas pobladas, es complicada ya que es difícil distinguir los combatientes de los civiles. Aún así es necesario cumplir los principios en la medida de las posibilidades. Los ataques deben planificarse teniendo en cuenta esta situación, y deben cancelarse si el número de bajas civiles puede ser excesivo.
Desde el inicio de la intifada al-Aqsa, Israel a violado estas leyes, principalmente en sus incursiones masivas contra ciudades palestinas. Estas violaciones incluyen disparons indiscriminados que han herido a transeúntes, el uso de munición que no distingue entre combatientes y civiles, destrucción de casas y otras propiedades violando el principio de proporcionalidad.
El cambio en la clasificación a el de una guerra ha provocado igualmente cambios en las normas de investigación por la muerte de civiles por parte de soldados israelíes. Antes de la intifada de al-Aqsa, la oficina del Juez General actuaba de oficio ordenando a la Policía Militar la investigación de todos los casos de muerte de civiles palestinos debido a disparos de los soldados. Al considerarse los enfrentamiento como los de una Guerra, se ha modificado esta política. Ahora la oficina del Juez General solo ordena una investigación en contadas ocasiones. Un porcentaje muy pequeño de muerte de civiles palestinos son investigados. Incluso en los casos investigados, un número ínfimo de casos siguieron adelante. Esta nueva política deja a entender a los soldados de que la vida de los palestinos tiene poco valor, y crea un ambiente de inmunidad.”

http://www.btselem.org/english/Firearms/Index.asp

sábado, 15 de diciembre de 2007

Brady Campaign to prevent gun violence


Siguiendo con la presentación de las muchas organizaciones que en el mundo trabajan para un mayor control sobre armas y en su lucha contra la violencia armada, hoy le toca el turno a la “Brady Campaign to prevent gun violence” (Asociación Brady para la prevención de la violencia armada)
James Brady fue ayudante y secretario de prensa del Presidente Ronald Reagan. El 30 de marzo de 1981 el presidente sufrió un atentado en el que tanto él como Brady y dos policías resultaron heridos. A pesar de su herida en la cabeza, siguió en su puesto como secretario de prensa de la presidencia hasta el final del mandato presidencial. Al dejar este puesto, Brady y su mujer decidieron dedicar parte de su tiempo a hacer campaña a favor de unas leyes más severas sobre tenencia de armas.
El 30 de noviembre de 1993, el presidente Clinton firmó la aprobación de la “Ley Brady” – en honor al Sr. Brady – según la cual hay que esperar 5 días antes de permitir la venta de un arma, con el fin de comprobar antecedentes. Sigue James Brady y su mujer participando en distintas campañas tanto por un mayor control sobre armas, como ayuda a organizaciones que intentan reducir la violencia armada a través de la educación, la investigación y la sensibilización.
http://www.bradycampaign.org/
http://www.bradycenter.org/http://www.stategunlaws.org/

miércoles, 12 de diciembre de 2007

La delincuencia armada en España

Para los que ven el problema del tráfico de armas como algo lejano, algo de países pobres, tenemos dos noticias que demuestran que este mismo problema existe entre nosotros.
Hace unos días en las afueras de Madrid unos delincuentes atracaron las cajas de la tienda IKEA de Vallecas, a plena luz del día y con más de dos mil clientes en su interior. Los atracadores no dudaron en disparar sobre la policía. Afortunadamente, a pesar de la cantidad de gente presente, nadie resultó herido en el tiroteo.
Más cerca de nosotros, ayer, en Las Torres de Cotillas, a pocos kilómetros de Murcia, ha sido detenido un delincuente después de un tiroteo con la policía, resultando herido el delincuente. En su casa se han recogido un Kalashnikov (AK-47), 5 pistolas, munición y chalecos antibalas.
El problema del tráfico de armas no conoce fronteras.

martes, 11 de diciembre de 2007

La violencia armada en sudamérica


La violencia armada en Sudamérica ha crecido con los conflictos internos y el tráfico de drogas entre finales de los 70' y todos los 80'. Hoy, las armas de fuego son una de las más dramáticas amenazas a la seguridad pública en la región, frustrando los esfuerzos por lograr el desarrollo, socavando las democracias y el respeto por los derechos humanos.
Aunque Colombia es el único país que tiene un conflicto declarado, la distinción entre la guerra y la paz está desdibujada en el continente. Las inequidades socio-económicas, la corrupción, la brutalidad de las fuerzas de seguridad y el fácil acceso a las armas pequeñas y ligeras han contribuido a que alcance los peores registros de violencia criminal en el mundo, especialmente en las grandes ciudades.La gama de problemas asociados con la proliferación de armas y su uso indebido es evidente: especialmente en Argentina y Brasil. Las poco estrictas regulaciones en otros estados, particularmente en Bolivia y Paraguay, sumadas a los débiles controles de fronteras y al permanente fracaso en la implementación de los instrumentos legales, estimula el tráfico ilícito de armas que son usadas en actividades criminales pero circulan también a todos los ámbitos de la sociedad. Esto lleva a un deterioro de la seguridad pública y paso seguido, un incremento de la demanda de armas.La calidad de la información existente sobre tráfico de armas en la región es escasa y poco transparente, dificultando la cooperación de la sociedad civil en el desarrollo de programas de seguridad pública. A pesar de tener serias implicaciones para la seguridad humana, el tema de las armas de fuego no ocupa un lugar relevante en las agendas políticas. Sin embargo, han surgido iniciativas prometedoras a nivel regional y nacional como campañas para reducir la demanda de armas, acciones de advocacy para mejorar la legislación e investigaciones orientadas a temas como género, victimización, control de arsenales y rutas del tráfico ilícito (especialmente en el cono sur de Sudamérica).En junio del 2001, organizaciones de los países del MERCOSUR (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) establecieron una red para el control de armas y desarrollaron un sitio web con información y noticias http://www.desarme.org/que facilita la comunicación sobre violencia armada y seguridad humana. Otra red regional, la ARIANSA, ha sido instalada por organizaciones de la Región Andina (Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela).
Fuente de la información : IANSA

lunes, 10 de diciembre de 2007

La masacre de Montréal

El 6 de diciembre de 1989 es una fecha dolorosa para las mujeres del mundo. Ese día, un pistolero solitario, asesinó a 14 mujeres estudiantes de la Escuela Politécnica de Montreal, por el “delito” de ser mujeres. La Campaña de los 16 días de Acción Contra la Violencia hacia las mujeres, agregó esa fecha a su calendario.
La Masacre de Montreal, como hoy se la conoce, ha quedado indeleblemente impresa en la historia, y difícilmente será olvidada por las mujeres que dieciocho años después ven horrorizadas como sus congéneres son asesinadas por sus maridos, amantes o convivientes en lugares tan distintos como Ciudad Juárez, Guatemala, Argentina, Chile, El Salvador, Turquía, España o Rusia, sin que esta racha de muerte sea detenida.
Dos años después de la masacre, un grupo de hombres de Ontario y Québec decidió iniciar una campaña para poner fin a la violencia en contra de las mujeres. Adoptaron como símbolo una cinta blanca. La cinta ya había sido utilizada durante los actos de conmemoración de los asesinatos de las 14 mujeres.
La Campaña del Lazo Blanco reunió en el primer año (1991), a cerca de cien mil hombres de Canadá. Desde entonces esta Campaña se ha extendido a Estados Unidos, Europa y gran parte de América Latina.
Desde el inicio de la llamada “Revolución Silenciosa” de Québec en la década de 1960 del siglo pasado, las mujeres fueron fortaleciendo su presencia en el mundo del trabajo en ocupaciones no tradicionales y puestos de dirección. Entre 1970 y 1980, un creciente número de mujeres ingresó a la Escuela Politécnica de la Universidad de Montreal. Si bien una mayoría de hombres aceptó y dio la bienvenida a estas transformaciones, una minoría se sintió en desventaja y no tardó en reaccionar.
Uno de esos descontentos fue Marc Lèpine, sobreviviente de un abuso infantil quien fue descrito por conocidos como un hombre solitario y voluble. Marc había intentado sin éxito ingresar a las Fuerzas Armadas Canadienses. También fracasó en su deseo de estudiar en la Escuela Politécnica. Al ser rechazado por la Escuela, culpó directamente a las políticas de “acción afirmativa” promovidas principalmente por las feministas.
En la carta que dejó sobre su cuerpo, el asesino de 25 años expresó una exacerbada misoginia:
“Por favor, tomen nota de que si estoy cometiendo suicidio, hoy no es por razones económicas, sino por razones políticas. Por eso he decidido mandar Ad Patres (a los padres) a las feministas que han arruinado mi vida. Las feministas siempre han tenido el talento de irritarme. Ellas quieren retener las ventajas de ser mujer, mientras tratan de arrebatar aquellas de los hombres. Son muy oportunistas ya que descuidan el provecho del conocimiento acumulado por el hombre a través de los años. Siempre tratan de sub-representarlos cada vez que pueden…”.
La carta estaba acompañada de una lista de 19 prominentes mujeres de Québec que desempeñaban puestos de dirección, o estaban en oficios no tradicionales, como la primera mujer bombera de la provincia y la capitana de policía. Al final de esta lista, Lèpine escribió: “¡Estas mujeres morirán aproximadamente hoy. La falta de tiempo (puesto que empecé muy tarde) ha permitido a estas feministas radicales sobrevivir!”.
La primera reacción frente a esta espantosa masacre, partió de las autoridades municipales y provinciales que declararon tres días de duelo, la bandera del parlamento canadiense ondeó a media asta y fueron encendidas velas para actos de vigilia en todo el país. La violencia sexista dejaba de ser un problema exclusivo del movimiento feminista para instalarse en la conciencia de todo el país.
“Este suceso me marcó enormemente”, diría Noemí Klein, famosa escritora y periodista canadiense conocida por sus aportes teóricos y su activa militancia en el movimiento anti-globalización. “Por supuesto que después de esa matanza una debía llamarse a sí misma feminista”.
Otras mujeres decidieron ir más allá de las palabras para actuar, como Judy Rebick que decidió fundar el Comité de Acción Nacional para el Estatus de la Mujer. Fundamentando esta iniciativa declaró: “Si él (Lèpine) hubiera matado 14 judíos, hubiera sido visto como un desequilibrado, pero también como antisemita”. Esta fue su respuesta frente a los argumentos de una parte de la opinión pública que calificó a Lèpine de “loco”.
Sin embargo, este argumento ya había sido desvirtuado por el mismo asesino que en su nota suicida escribió “Aunque el epíteto de Asesino Enfermo me será atribuido por los medios, me considero una persona erudita y racional que sólo la llegada de la Muerte ha forzado para cometer actos extremos”.

Fuente: http://www.iansa.org/mujeres/isis-chile-dossier-16-dias-2007.doc

Ahora también en centros religiosos

WASHINGTON.- El autor del tiroteo en una iglesia de Colorado Springs fue abatido por uno de los agentes de seguridad que custodiaba la congregación, según desveló el jefe de la policía de la ciudad, Richard Myers.
El policía dijo también, en rueda de prensa, que el autor de los disparos alcanzó a varias personas desde el aparcamiento de la Iglesia de la Nueva Vida, en Colorado Springs. Al parecer, disparó contra los feligreses que salían del servicio religioso, antes de ser abatido hasta morir. De las víctimas, una ha muerto y otras tres resultaron heridas, si bien ninguna de ellas corre peligro.
Esta congregación es una de las mayores del Estado de Colorado, con unos 10.000 feligreses, y fue fundada por el reverendo Ted Haggard, que fue despedido el año pasado por 'inmoralidad sexual', después de que un hombre revelase que mantuvo sexo con él durante tres años a cambio de dinero.
Este suceso ocurrió doce horas después, y a unos 100 kilómetros de distancia de otro incidente similar. Un hombre armando irrumpió primero en un inmueble dedicado a la formación de misioneros en Denver (Colorado) y abrió fuego contra varios de los ocupantes, lo que causó la muerte de dos empleados e hirió a varios.
Este incidente, según fuentes policiales, ocurrió en torno a la medianoche, y por el momento no se ha producido ninguna detención, aunque se sabe que se trata de un hombre blanco, de unos 20 años, que iba vestido con una chaqueta oscura y capucha.
Tras el tiroteo, el centro 'Jóvenes con una Misión' fue evacuado. El hombre causó heridas a cuatro jóvenes, dos de los cuales fallecieron, Tiffany Jonhson, de 26 años, y Phillip Kronse, de 24 años. Los otros dos permanecen hospitalizados, con heridas de gravedad.
Unas 45 personas se encontraban en el edificio cuando ocurrió el suceso. Se trata de un centro que acoge a docenas de jóvenes de distintas partes del mundo que se preparan para ser misioneros cristianos, según la CNN.
EEUU ha sido esta misma semana escenario de otra matanza. Un joven de 19 años mató el miércoles a ocho personas en un centro comercial de Nebraska y después se suicidó.

Fuente: elmundo.es